Latinos en EE.UU.: menos ingresos pero más igualdad entre hombres y mujeres

08/04/2011 - EE.UU 

 

La diferencia salarial entre hombres y mujeres latinos no es tan grande como la que se observa en otros grupos.

Las mujeres latinas en Estados Unidos han disminuido la brecha que las separa de los hombres a la hora de contar los ingresos que llevan al hogar 

La remuneración por el empleo femenino y masculino en las comunidades hispanas es más igualitaria que entre los trabajadores blancos y los afroamericanos. 

Un estudio recientemente publicado por el Departamento de Empleo estadounidense señala que las latinas ganan en promedio 10,2% menos que los hombres del mismo grupo, mientras que entre los blancos la diferencia es de más del doble: ellos perciben 24,8% más que ellas. 

El informe es el primero realizado por la oficina de Trabajo sobre las condiciones de empleo de los latinos, una fuerza laboral de 23 millones que representa al 15% de las personas económicamente activas en el país. 

El estudio dejó en evidencia que el ingreso semanal promedio de las mujeres latinas es de US$508, 52 menos que los US$560 generados por los hombres. Entre los blancos, la diferencia es de US$170. 

Sin embargo, el grupo con la menor desigualdad entre géneros es el de los afroamericanos, donde las mujeres se sitúan sólo 7% por debajo de sus pares hombre. 

Poco margen 

¿Cuáles son las causas de esta tendencia igualitaria entre los hispanos en Estados Unidos actual? 

Los analistas señalan que la equiparación de salarios latinos está basada en un dato poco favorable para el sector masculino: los hombres generaron menos. 

Fueron, según revelan los números, los más afectados por la crisis económica mundial que se inició a fines de 2008. 

"La recesión achicó la brecha entre hombres y mujeres. Mientras que el desempleo masculino se duplicó, el femenino aumentó en menor proporción, y eso se debe a que el enfriamiento de la economía afectó mayormente a las ocupaciones eminentemente masculinas, como las de la producción y la construcción", señala un portavoz de el Centro Nacional Sargent Shriver, una organización sin fines de lucro involucrada en campañas de lucha contra la pobreza. 

Asimismo, hay quienes destacan que la mayor igualdad salarial entre hombres y mujeres latinos se explica porque, entre los empleos de menor rango que muchos de ellos ocupan, no hay mucho margen para hacer oscilar el pago y, como consecuencia, la diferencia entre hombres y mujeres es menos relevante que en puestos gerenciales o directivos. 

"Tradicionalmente hay una mayor presencia de latinos en los llamados empleos de 'entry level' (el escalón más bajo) y en ese nivel la brecha no es significativa. Lo que deberían hacer todos, hombres y mujeres, es pelear para mejorar sus salarios en general, porque la mejor situación de las mujeres es sólo relativa", dice Helen Torres, directora ejecutiva de la organización Hispanas Organizadas para la Igualdad Política (HOPE), en diálogo con BBC Mundo. 

Según las estadísticas, sólo 7% de todos los latinos empleados se desempeña en tareas técnicas, científicas y profesionales. 

En el largo plazo, los pronósticos indican que la mejor posición de las latinas podría sostenerse, a fuerza de formación: la tasa de mujeres que buscan acceder a la educación superior es mayor que la de los hombres, lo cual dejaría a las graduadas en ventaja comparativa para insertarse en el mundo laboral. 

Siguen ganando menos 

"Los hispanos representan el 15% de las personas económicamente activas en Estados Unidos" 

No sólo buenas señales se desprenden del informe del Departamento de Empleo. Los datos recogidos confirman que los sueldos de los hispanos son los más bajos entre los tres principales grupos censados. 

Ganan -en promedio y sin distinción de género- US$535 a la semana, mientras que los negros reciben US$611 y los blancos, unos US$765. 

"La brecha en la educación que existe entre hispanos y blancos es la fuerza detrás de esa diferencia de ingresos. Incluso si un hombre hispano y uno blanco tienen títulos universitarios, el blanco tiene más probabilidades de conseguir empleo. En parte, creo que es porque los hispanos tienden a depender más del sector privado, que es el que más duro ha sido golpeado por la crisis económica en los últimos años", señala Torres. 

Las perspectivas, sin embargo, son mejores que hace unos meses. Según un reporte de Rakesh Kochhar, director asociado de investigación del Centro Hispánico Pew, la tendencia a la pérdida de empleo cuando comenzó la crisis global fue mayor para las comunidades hispanas, pero ahora la recuperación de sus puestos de trabajo también parece ser más acelerada. 

"Muestran una curva ascendente más pronunciada (que los blancos) para salir de la recesión", explica. 

De hecho, la tasa de desempleo los deja mejor parados que a los grupos anglo, con un 12,5% de latinos contra 16% de desocupados blancos. Aunque, como denuncian los números, ganando notoriamente menos. 

Valeria Perasso. BBC Mundo, Los Ángeles 

Para mayor información:
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/04/110406_eeuu_asuntos_hispanos_empleo_latino_az.shtml


 

Hasta un 43% de las mujeres deja de trabajar por los hijos

04/04/11 - Argentina

 

Las posibilidades bajan al crecer la familia. Empiezan a apartarse del mercado laboral ya con el primer chico, por el rol que juegan en el hogar. Y el extremo se da en las que tienen más de cuatro. En los hombres, en cambio, no hay variaciones. Las posibilidades bajan al crecer la familia.

La mujer que trabaja, además, suele tener una pareja que quiere sostener, una casa que llevar adelante, y unos hijos que terminan por absorberle la vida. Y claro, se queja, porque está agotada, porque no puede más, porque no se siente tan feliz como debería. Porque no sabe, no quiere, no puede delegar, y si lo hace tal vez se siente mal, culposa. El sinfín de contrariedades y contradicciones que genera la maternidad se ha vuelto un tema recurrente, y lo es, porque afecta a millones de mujeres en su cotidianeidad. Y más allá de percepciones o sentimientos particulares, hay hechos concretos. Por ejemplo, la participación laboral de las mujeres se reduce hasta un 43% si son madres. 

“Los hijos ¿influyen de igual manera en la vida de las mujeres y de los hombres?”. Así se llama el último Anuario del Observatorio de la Maternidad (OM). Su autora, la politóloga Carina Lupica, no duda: “La llegada de los hijos influye de manera diferente en la vida de mujeres y varones. Una de las mayores diferencias se ve en las capacidades de desarrollo en el mercado laboral. En los últimos 20 años la tasa de participación laboral femenina se incrementó de 40,2% a 63,8% promedio”. Sin embargo, esa participación es baja contra el 77,9% masculino. 

“La trayectoria laboral de las mujeres está condicionada por el rol que desempeñan en el hogar y la llegada de los hijos. La tasa de participación laboral disminuye a medida que nacen los hijos, mientras que la de ellos se mantiene constante”, agrega Lupica. 

Y lo confirman las estadísticas (son del OM en base a la última Encuesta Permanente de Hogares EPH). 

Participa del mercado laboral el 79,2% de las mujeres jefas de hogar o cónyuges sin hijos, el 64,7% de las que tienen 1 o 2 hijos, el 58,1% con 3 o 4, y sólo el 45,3% con más de 4 hijos. En cambio, la participación laboral de los varones siempre es alta, independientemente de si tienen hijos. 

“Esta brecha tiene nombre: se llama desventajas de la maternidad en el mercado de trabajo”, dice Lupica. Y es un círculo, ya que las chicas que tienen hijos en general deben dejar de estudiar y eso las complica después para trabajar: una de cada dos madres no termina el secundario y un 30% vive en hogares bajo la línea de pobreza. Un dato lapidario: las mujeres que son madres tienen cinco veces más probabilidades de ser pobres. “La distribución tradicional y desigual de las tareas del hogar y de cuidado entre hombres y mujeres provoca que ellas, que aún asumen esas tareas aunque trabajen fuera de sus casas, tengan que adaptar su inserción y desarrollo laboral a su maternidad”, sostiene Lupica. 

Laura Gutman –terapeuta familiar y escritora– aporta otra mirada sobre lo que significa ser padres para unos y otras: “Claro que es diferente. Somos mamíferos, y la supervivencia de la cría depende de los cuidados de la madre. Si las hembras no nos sentimos apegadas a nuestra criatura, es porque pasaron varias cosas: el proceso del parto ha sido deshumanizado, masificado, intervenido y posiblemente anestesiado. Es muy difícil “conectar” humanamente con la cría y sentir apego después de una experiencia así. Y están los condicionamientos de nuestra vivencia cuando fuimos bebés: seguramente fuimos abandonadas y desprotegidas. Ambas realidades nos hacen percibir que la criatura es alguien “externo” a nosotras, y desde esa realidad nos “molesta” que el bebé nos cambie la vida a nosotras, las madres, mientras somos testigos de que al padre le cambia muy poco”. 

Lo concreto es que cotidianamente la mujer debe hacer malabares físicos y emocionales para congeniar sus obligaciones, necesidades y afectos. ¿Es un deber de la sociedad ayudarla? ¿Tienen que actuar los legisladores? ¿Es un tema de Estado? “Dudo mucho que sea cuestión del Estado. Creo que es una cuestión de decisiones individuales y luego colectivas. En algún momento tendremos que preguntarnos qué queremos para nuestros hijos, es decir, para el futuro de nuestra sociedad. ¿Nos importa generar una sociedad solidaria, bondadosa, generosa y en la que la prioridad sea el bienestar de unos y otros? ¿O preferimos luchar para someter a los más débiles? Si nos importa lo primero, entonces el confort de bebés y niños pequeños debería ser prioritario. Y el confort de toda criatura está siempre ligado a la presencia amorosa de una persona maternante”, dice Gutman. 

Para Lupica, se debe fomentar la maternidad como una responsabilidad social compartida entre hombres y mujeres al interior de los hogares, pero también entre el Estado, el mercado y la sociedad. “Es necesario asumir que la mayoría de las madres trabajan de forma remunerada y aportan con sus ingresos al sostenimiento de sus hogares. 

El varón debe poder ejercer un rol más activo en el cuidado de sus hijos, se debe reorganizar el ámbito productivo y las jornadas de trabajo, al tiempo que el Estado debe avanzar en la prestación de servicios de cuidado de calidad. La promoción de la maternidad como un valor social y una responsabilidad compartida es un paso fundamental para cimentar una sociedad más justa y equitativa”. 

Mariana Iglesias 

Para mayor información:
http://www.clarin.com/sociedad/mujeres-deja-trabajar-hijos_0_456554358.html 


 

Hay unas 12.000 empleadas domésticas formalizadas en Río Negro

04/04/2011 - Argentina

 

El Senado podría aprobar una ley para las trabajadoras del sector.

CIPOLLETTI (AC).- Cerca de 12.000 empleadas domésticas están registradas en Río Negro, según la información del Sindicato de Empleadas Domésticas de la provincia. 

Esta semana el Senado podría aprobar un proyecto de ley que contempla las luchas que se han llevado adelante desde el gremio para que las personas que trabajan en domicilios particulares tengan los mismos derechos que el resto de los trabajadores. 

La oficina de empleos municipales (UDE) comunicó hace unos días que en Cipolletti se registraron más de 3.000 empleadas domésticas gracias a la implementación de las capacitaciones destinadas a la profesionalización del servicio. 

Aunque la secretaria General del gremio, Sonia Kopprio, ratificó el número, polemizó con la UDE. "Se están adjudicando las 3.000 empleadas registradas que en realidad están blanqueadas por el trabajo del gremio. Nosotros no tenemos contacto con ellos hace un año y medio", informó la referente. 

Además lanzó duras críticas hacia los cursos de Servicio Doméstico que se dictan desde el área municipal. Aseguró que el sindicato está cansado de recibir las quejas de las empleadas que "vienen mal asesoradas por la UDE, que le gestiona trabajos poco rentados y después son despedidas sin motivos", sostuvo Kopprio. 

La UDE informó que la capacitación cuenta con un módulo general donde se enseñan diversas técnicas de lavado, planchado, cuidado de mascotas y personas. También se transmiten conocimientos gastronómicos y comunicacionales. El organismo informó que la propuesta fue exitosa y que desde 2007 hasta diciembre de 2010 se capacitaron 352 personas. 

La polémica se generó cuando el sindicato fue consultado por las articulaciones que mantenía con la oficina de empleos. "No estamos de acuerdo con el trabajo que se realiza desde ese organismo y no tenemos relación con ellos", insistió Koprio ante la consulta. 

La gremialista también dejó en claro que el miércoles el Senado de la Nación podría aprobar el proyecto de ley que ya cuenta con media sanción de diputados. 

"El proyecto contempla un aumento en la escala salarial, licencias por enfermedad, matrimonio y fallecimiento, vacaciones pagas, antigüedad, presentismo y zona", contó. 

Además Kopprio recordó que el sueldo de las empleadas corresponde a la tercera categoría y no a la quinta. "Estamos en 1.850 pesos mensuales, 923 pesos las cuatro horas y 25 pesos la hora desde el 1 de noviembre de 2010", recordó. 

Para mayor información:
http://www.rionegro.com.ar/diario/rn/nota.aspx?idart=594534&idcat=9544&tipo=2 


 

CDHDF señala problemas del empleo doméstico

03/04/2011 - México

 

EMPLEO DIGNO. Las trabajadoras del hogar no cuentan con salarios dignos ni seguridad social (Foto: Fernando Martínez / EL UNIVERSAL).

De acuerdo con la dependencia, en el DF existen aproximadamente 200 mil trabajadoras del hogar, de las cuales ninguna cuenta con un contrato laboral que les brinde salario digno y prestaciones 

Algunas veces las trabajadoras del hogar han ofrecido la vida por resguardar los bienes de su patrón, en otros casos han tenido que encubrir las malas prácticas de los dueños de la casa, muchas otras son acusadas de robarse algo para no pagarles pese a que ellas fungen hasta como enfermeras de las familias a las que sirven y unas más son víctimas de abuso sexual. 

En el Distrito Federal existen 200 mil trabajadoras del hogar y no hay un solo caso con un contrato laboral escrito en el que los empleadores se comprometan a brindar un salario digno y prestaciones de ley con sus empleadas. 

De esa cifra sólo un 5% cuenta con un acuerdo de palabra para mejorar sus condiciones, expresó el ombudsman capitalino, Luis González Plascencia, durante el Foro Internacional de Trabajo Digno para las Trabajadoras y Trabajadores del Hogar. 

Añadió que no cuentan con ningún tipo de seguridad social; que una de cada tres gana menos de un salario mínimo; asimismo, el 6% no recibe ninguna remuneración por su trabajo y 11% de ellas son analfabetas. 

"Yo entré a trabajar en una casa, donde yo no sabía si su hijo era narco. La señora me decía cuando ‘vayas a limpiar allá arriba, me avisas'. La verdad es que yo no conozco las plantas. A mi se me hacía muy raro que ella me acompañara y me dijera a qué plantas le echara agua. En el cuarto de su hijo tenía muchas plantas y en el baño. La señora me decía que eran experimentos de la escuela", según comentó una de las participantes del foro. 

Y continuó: "Después me cayó el veinte. Dejé de ir y no podía correr el riesgo de decirle a la señora ‘es que en su casa tiene mota'. En esos casos, la verdad uno es vulnerable y no sabe qué hacer". 

Durante el foro realizado en el marco del día internacional de las trabajadoras del hogar, el pasado 30 marzo, las propias trabajadoras del hogar, de México como de varios países como Ecuador, Perú y Guatemala, narraron sus experiencias. 

Ricardo Bucio, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), mencionó que al último trimestre de 2010, había poco más de 2 mil personas dedicadas al trabajo del hogar en el país, de las cuales unas mil 800 son mujeres y el resto hombres. 

Afirmó que actualmente, a nivel nacional, hay tres iniciativas de reforma a la Ley Federal en el apartado de Trabajadores Domésticos, a desahogarse en el Congreso de la Unión, pero donde hay indiferencia de los partidos políticos. 

En las conclusiones, los participantes del foro coincidieron que en México el reconocimiento desigual de derechos laborales y de acceso a la seguridad social para quien realiza el trabajo del hogar, coloca a estas personas en una grave situación de desventaja, expresión de discriminación legalizada, institucionalizada, histórica y normalizada. 

Ante esa situación y con la finalidad de visibilizar su situación, exhortaron al Estado mexicano ratifique el convenio y recomendación que sobre esta materia ha elaborado la organización internacional del trabajo (OIT). 

Durante el acto, se reconoció que 10% de los hogares del país cuentan con apoyo para realizar las tareas del hogar y enfatizó en la necesidad de despojarse de la idea de que las trabajadoras del hogar son como de la familia como pretexto, porque de ser así, explicó, implicaría que tuvieran los mismo derechos como salir de vacaciones, e incluso la posibilidad de heredar. 

Fernando Martínez: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Para mayor información:
http://www.eluniversal.com.mx/notas/756503.html